Queridos lectores, queridos clientes:

La Duquesa de Alba conoció a Goya, Rose DeWitt Bukater conoció a Jack Dawson en el Titanic, la Mona Lisa a Leonardo… ¿Por qué no habría de tener yo mi propio ilustrador? Alguien que me retrate, que abrumado por mi belleza cree una imagen digna de vestir las botellas del vino que se sirve en esta gran casa de comidas zaragozana…

Bueno, la verdad es que Juan Bauty hizo una ilustración exquisita, y desde aquí le mando un saludo, pero es que creo que yo soy toda una musa, así que ilustradores del mundo, ¡inspiraos en mi belleza, como ya lo hizo Juan!

Albergando la esperanza de que mi deseo se cumpla en el nuevo año que está a punto de comenzar, os dejo esta foto mía para que os sirva de modelo. Tenéis poco que perder, mucho que ganar, y a mí me haríais tremendamente feliz.

¡Manos a la obra, artistas!

LaRepublicana

 

Un saludo,

La Republicana.