Sabemos los riesgos y ponemos de nuestra parte para reducirlos, pero este artículo que encontramos hace unos días en la revista Consumer es muy interesante. ¿Cómo comer tapas sin riesgos sanitarios? Sí, no sólo nosotros debemos cuidar de los alimentos si no también los que comen.

¿Coger o pedir? ¿Qué examinar en un bar? ¿Qué dice la Ley? Es un artículo muy completo para conocer pautas sanitarias básica.

“Las tapas o pinchos son pequeñas porciones de comida elaboradas con diferentes ingredientes y a través de distintos procesos culinarios. Expuestos en las barras de los bares y cafeterías, en ocasiones, las condiciones de conservación no son las más adecuadas, un factor que provoca que puedan convertirse en un foco de toxiinfección alimentaria. La razón es simple y está determinada por el hecho de que son alimentos cuya preparación y consumo no son inmediatos, sino que dependen del tiempo de reposición de la barra: a mayor consumo, más rápido y, por lo tanto, menor riesgo. Por el contrario, en el caso de un consumo escaso, la demora puede incrementarse, de manera que a la tarde se consuma un pincho elaborado a la mañana, ya que el tiempo corre en contra. Mientras un pincho recién hecho resulta más apetecible y tenderá a consumirse antes, a medida que pasan las horas, las posibilidades de comerlo disminuyen.

Un factor añadido de riesgo al consumo de tapas y pinchos, una costumbre tan antigua como de plena actualidad, es el entorno en el que se sirven. Antes de consumirlos, no se conservan en una cocina, cuyo ambiente higiénico-sanitario está más o menos controlado, sino que se colocan sobre la barra de un bar, donde las condiciones ambientales pueden suponer una elevada temperatura, la presencia de insectos y un continuo ir y venir de manos, vasos y monedas, además de toses y estornudos que pueden provocar la contaminación del alimento. Esta preparación culinaria, por lo tanto, puede ser origen de una contaminación derivada de sus ingredientes o de su manipulación en la cocina, un tiempo de espera, a menudo prolongado, que puede actuar como periodo de incubación y un entorno que implica cierto riesgo propicio para nuevas contaminaciones y con una temperatura que puede ser elevada, adecuada para el desarrollo bacteriano.”

Aquí puedes leer el artículo completo